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Marketing for the electric mobility
Dolores Alonso Delgado
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El coche eléctrico va encontrando poco a poco un hueco en nuestra sociedad. Prueba de ello son los interesantes proyectos que van surgiendo alrededor de él y que nos acercan cada vez más al futuro. Uno de ellos proviene de ADIF, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias de nuestro país. La empresa pública ha patentado un sistema para el aprovechamiento y la producción de electricidad que posteriormente se canalizará para suministrar de energía a los cargadores de coche eléctrico. Los puntos de carga rápida para vehículo eléctrico se pretenden instalar en dependencias de las estaciones de tren de toda España mejorando la infraestructura de recarga en todo el territorio nacional.Ferrolineras de Adif

¿Cómo funcionarán las ferrolineras?

El proyecto es innovador y muy ambicioso. Tanto es así que ADIF ha patentado el sistema de obtención de la energía eléctrica. Y es que desde hace años ADIF ha venido estudiando la forma de aprovechar la infraestructura eléctrica de su red para la recarga de vehículos eléctricos. Finalmente lo ha conseguido y este proyecto de ferrolineras está viendo la luz. 

La patente recae sobre el ‘Procedimiento de control del sistema y carga de baterías desde el sistema eléctrico ferroviario’. Proyecto que protege un sistema para la recarga masiva de baterías de coches eléctricos. Este sistema no compromete el funcionamiento de los ferrocarriles y, además, da la posibilidad de aprovechar la energía de frenado de los trenes.  

Lo más innovador de este sistema es que permite la captación de energía eléctrica en alta tensión (AT) de la Línea Aérea de Contacto (catenaria) y su transformación a baja tensión (BT) para la creación de puntos de recarga eléctrica abiertos al público que serán utilizados por los vehículos eléctricos. 

El desarrollo de este sistema es uno de los pilares del plan de ADIF para la Lucha contra el Cambio Climático, cuyos objetivos ayudarán a conseguir la descarbonización de la economía española para 2030. 

Un plan que va más allá y también contempla la reducción de emisiones de la propia actividad ferroviaria. Hasta ahora el suministro de energía ha sido contratado por ADIF para la tracción ferroviaria. Sin embargo, este contrato exige que la producción sea con Certificación Verde. Esto hace que en la actualidad se esté estudiando un refuerzo con energía solar para posibles servicios auxiliares.

Proyecto de impulso del vehículo eléctrico pionero en el mundo 

Este es un proyecto pionero a nivel mundial, que tenía entre sus objetivos demostrar la viabilidad de una nueva tecnología que no había sido investigada por ninguna otra entidad. La última versión de esta tecnología es Ferrolinera 3.0, con el que se intentaba optimizar todo el desarrollo realizado anteriormente, ya con criterios de industrialización.

De momento, ADIF ha puesto a disposición los espacios disponibles en 400 estaciones de tren de vías electrificadas y principalmente de recorridos interurbanos, de cara a potenciar el vehículo eléctrico. De esta manera, se instalarán 30 puntos en estaciones de AVE y los otros 370 en estaciones de tren convencionales. 

Por otro lado, estos puntos de recarga serán rápidos en todos los casos, y sus potencias oscilarán entre los 100 y los 500 KW. Esto permitirá cargar no solo a vehículos particulares sino también a camiones de mercancías, acortando además los tiempos de carga considerablemente. 

La gestión de las ferrolineras será privada

ADIF ha mantenido reuniones a lo largo de todo el 2020 con actores de diversos ámbitos para poner en conocimiento el proyecto, con el fin de que los interesados conozcan las posibilidades de despliegue y el procedimiento. En este camino de búsqueda de socios ADIF pretende analizar los proyectos y posteriormente se licitarán los puntos siendo valoradas las ofertas con los criterios que han sido publicados en las webs de ADIF y ADIF Alta Velocidad.

El plan es conceder licitaciones para la instalación de estos puntos a empresas concesionarias por un periodo de explotación de 11 años. Este periodo podrá prolongarse un 50% del tiempo más, por lo que podría llegar hasta los 16,5 años.

En esta línea, ADIF no va a gestionar los puntos de recarga directamente, el suministro es responsabilidad de los adjudicatarios. Entendemos que cada modelo de negocio de cada adjudicatario tendrá su modo de explotación. En este sentido, hay que señalar que el papel de ADIF en este ámbito es proveer de análisis de viabilidad técnica, proveer de espacios en la estación de viajeros, proveer de puntos de conexión en alta tensión y proveer de la patente para uso en el caso de que la conexión se haga a través de la catenaria.

La buena gestión del punto de recarga, una de las quejas más habituales de los usuarios de vehículos eléctricos, está contemplada en el pliego de condiciones. Así pues, los adjudicatarios están obligados a realizar, de su cuenta y a su cargo, todos los gastos necesarios para el mantenimiento, conservación y limpieza de todos los espacios e instalaciones cedidos.

Y, por supuesto, a garantizar la interoperabilidad de sus puntos. Aunque el adjudicatario de cada punto de recarga es el responsable de la explotación, ADIF ha potenciado la interoperabilidad. En el citado pliego de condiciones se establece la obligatoriedad de que el adjudicatario o gestor de los puntos de recarga los incluya en apps o webs especializadas, así como que faciliten su reserva anticipada e información sobre el dispositivo.

El plan de ejecución de las ferrolineras de ADIF comenzará este año y está previsto que finalice a lo largo de 2022.